Ravioli de champiñones y polenta, salsa de pimiento asado

Una receta para lucirte! La pasta fresca permite hacer combinaciones interesantes que no se encuentran fácilmente en el comercio. Este ravioli gigante va relleno de champiñones, polenta, ajo y perejil. Lo acompaña una salsa de pimiento asado muy sencilla y sabrosa. La preparación es un poco larga, pero vale la pena. Este plato se puede servir también como una mini tapita para empezar la cena con colores y mucho sabor!

Ingredientes (para 12 ravioli de 7cm de diámetro) : 

Para la pasta :
  • 150g de harina 
  • 75g de agua
  • 1 cucharadita de aceite de oliva

Para el relleno : 
  • 200g de champiñones
  • 70g de polenta
  •  1 ramito de perejil
  • 1 diente de ajo
  • sal, pimienta

Para la salsa : 
  • 2 pimientos rojos
  • aceite de oliva

Preparar la salsa : partir los pimientos por la mitad, sacar las semillas y ponerlos en una bandeja al horno con un chorrito de aceite de oliva, a 200 grados unos 40 minutos. Cuando la piel esté un poco quemada, sacarlos del horno, sacar la piel y triturarlos en un blender junto con su aceite de cocción. Reservar. 

Preparar la pasta : mezclar la harina con el agua y el aceite y amasar con energía 5 minutos. Poner la masa en un film y dejar reposar media hora. 
Mientras, preparar el relleno : poner los champiñones a saltear en un poco de aceite de oliva. Cuando estén dorados, añadir el ajo picado y saltear unos segundos más. Reservar.
En la misma sarten, poner dos vasos de agua a hervir, y echar la polenta. Remover sin parar, a fuego medio, hasta que la polenta haya absorbido todo el líquido, y que se quede bien espesa. Dejar enfríar.

Poner los champiñones en el bol de un procesador, con el perejil picado. Triturar bien, y añadir la polenta. Procesar hasta que se mezcle bien todos los ingredientes. Rectificar de sal y pimienta. 

Estirar la pasta con la máquina de pasta, o con un rodillo. Tiene que quedar fina, pero no demasiado para que luego no se salga el relleno (yo la dejé en el penúltimo número de la máquina).


Poner las tiras de pasta en la mesa bien enharinada. Disponer encima unas cucharadas de relleno, mojar todo el contorno con agua y disponer encima una segunda tira de pasta. Pegar bien los contornos, procurando que el aire salga antes de sellarlos. Marcar los raviolis con un vaso ligeramente más pequeño que el cortapasta, apretando un poco para que estén perfectamente sellados. Luego, recortar con el cortapasta.

El vaso para sellar es ligeramente más pequeño que el cortapasta.


 





Cocer en mucha agua hirviendo, más o menos un minuto. Se tiene que poner muy poca cantidad de raviolis a la vez para evitar que se peguen. Se pueden poner en una bandeja aceitada a medida que los vamos sacando del agua para evitar que se peguen. 

Calentar la salsa de pimiento, rectificar de sal, y verterla en los platos de pasta bien calientes. Decorar con germinados, brotes, o albahaca, y unas almendras picadas. 

Los raviolis se pueden servir como tapita, con plato decorado con una pincelada de salsa :



O como un plato completo, con mucha salsa : 



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