Pizza de champiñones y calabacín

Si te apetece una pizza casera con el verdadero sabor de la pizzería, ésta es tu receta. Muy fácil de realizar (aunque tome su tiempo), se puede hacer con harina integral o blanca, lo que te guste más. Yo la hice con harina integral porque tiene un índice glucémico más bajo.



Ingredientes :

Para la masa : 
  • 200 gramos de harina 
  • 1 cubito de 25 gramos de levadura fresca
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de orégano
  • agua caliente

Para la salsa :
  • 30cl de tomate frito
  • 1 cebolla grande
  • 1 diente de ajo
  • 10cl de vino blanco
  • sal, pimienta
  • orégano

Para la guarnición :
  • 1 calabacín
  • 15-20 champiñones
  • 150 gramos de queso Havarti
  • 150 gramos de mozzarella
  • 1 diente de ajo
  • 1 pizca de perejíl picado
  • orégano


Preparar la masa : en un cuenco mezclar la levadura con la harina, reduciéndola en migas con los dedos. Añadir el agua caliente (unos 15cl primero), mezclar un poco con los dedos, añadir la sal, y empezar a amasar. Añadir agua hasta que la masa se pueda trabajar bien, sin llegar a pegarse demasiado a los dedos. Dejarla reposar en el cuenco unos 45 minutos (mientras preparamos el resto).

Para el queso : cortar los quesos en cubitos de 2cm de grosor, añadirles un poco de aceite de oliva y orégano. Mezclar bien con las manos para que el queso vaya absorbiendo el aceite y las hierbas. Reservar.


Para la salsa : picar la cebolla muy finita y echarla en una sartén con un poco de aceite de oliva. Dejar que se dore un poco, añadir el ajo picado, dorar, y verter el vino blanco. Dejar que se evapore a fuego medio. Una vez se haya evaporado todo, añadir el tomate frito y dejar unos 10 minutitos más, a fuego lento. 

Preparar los champiñones : cortarlos en láminas, echarlos en una sartén con aceite de oliva, a fuego vivo. Después de unos 5-6 minutos (cuando empiecen a estar un poco dorados), añadir el ajo picado, dejar un minuto más y parar el fuego. Añadir el perjíl picado y mezclar un poco.

Preparar el calabacín : cortarlo en láminas muy finas con la ayuda de un pelador de patatas. Añadir un poco de aceite, pimienta y orégano. Reservar.

Aplanar la masa a unos 5mm de grosor. Disponerla en la bandeja del horno previamente untada con aceite de oliva para que no se pegue. Repartir encima toda la salsa de tomate. Hornear a 230 grados unos 7-8 minutos (hasta que la masa esté un poco dura, sin llegar a estar crujiente).

Sacar la masa, repartir el queso, los champiñones, el calabacín, y hornear a 250 grados unos 8 minutos, hasta que el queso esté bien fundido.

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